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La apertura comercial de México tuvo lugar en un primer momento mediante su adhesión al GATT a partir de 1986; en tanto que su integración comercial, principalmente en la región de América del Norte, se profundizó a través del TLCAN desde 1994 hasta el presente. El índice de apertura comercial de nuestra economía (esto es, la suma del valor de las exportaciones e importaciones como proporción del PIB) pasó de 26.6% en 1994 (año en que entró en vigor el TLCAN) a 72.2% en 2017.

La apertura comercial ha generado importantes beneficios económicos, entre ellos, un desempeño notable en la dinámica de las exportaciones (estas se multiplicaron por 8.6 veces al pasar de 50.7 billones1 de USD a 437.0 billones de USD nominales entre 1994 y 2017); (la inversión extranjera directa acumulada hacia México ascendió a 560.2 billones3 de USD entre 1994 y el primer trimestre de 2018).

Sin embargo, el crecimiento de la productividad y valor de la producción de la economía mexicana sigue siendo modesto; el ingreso per cápita de los mexicanos con 9,304 USD anuales en 2017 sigue siendo considerablemente menor al de los socios comerciales del TLCAN.

El contexto internacional actual, ha colocado en el debate la factibilidad o imposibilidad de una estrategia de diversificación comercial, responde más bien a una necesidad o escenario alternativo y no tanto a una estrategia premeditada.

México mantiene un déficit comercial creciente con las principales economías de Asia. México registró un superávit con Estados Unidos por 55.75 billones de USD a mayo de 2018 y un déficit con Asia (de 51.93 billones de USD) y Europa (de 12.7 billones de USD).

La diversificación comercial debe ser vista como una estrategia complementaria y no como una sustitución del intercambio comercial entre México y América del Norte.

México ha logrado avances importantes que ponen un precedente para su diversificación comercial; recientemente, esta nación ha celebrado un acuerdo comercial (CPTPP) en marzo de 2018, así como la creación de la Alianza del Pacífico en abril de 2011, lo que le da acceso a los mercados de Asia y Latinoamérica/Pacífico, el área del CPTPP representa casi 15% del comercio mundial; atrae 13% de la inversión extranjera aporta 13.2% del PIB mundial y comprende 506 millones de consumidores potenciales (datos de 2017).

Algunos elementos de la diversificación comercial comprenden:

  1. El destino y origen geográfico de las exportaciones/importaciones.
  2. Las implicaciones que tiene el proceso de diversificación de exportaciones sobre el ritmo de crecimiento económico para una economía abierta y desarrollo medio; aquí conviene distinguir entre un modelo económico con base en un “crecimiento dirigido por exportaciones” (como es el caso mexicano) y otro impulsado por la “diversificación de sus exportaciones”.
  3. La experiencia en la producción.
  4. El rol que juega el perfil de la inversión extranjera directa (IED) en la formación de cadenas de valor altamente integradas.

Los acuerdos comerciales y de integración regional (vgr. CPTPP y la Alianza del Pacífico) ofrecen un andamiaje institucional para fortalecer el proceso de diversificación.

Existen un conjunto de condiciones que deben ser evaluadas en el proceso de diversificación. De manera general se enuncian las siguientes:

  1. El nivel de la oferta exportable y su correspondiente gasto de inversión para la expansión de la capacidad productiva.
  2. El conocimiento de la demanda en mercados alternativos y la dificultad de entrada a un mercado.
  3. Los costos asociados a la generación de información sobre el funcionamiento de mercados en jurisdicciones dentro y fuera de los acuerdos comerciales existentes.
  4. La especialización de conocimiento para una producción de acuerdo con estándares diferentes que demandan mercados diversificados.
  5. Una producción eficiente.
  6. El tiempo de permanencia de un bien o servicio y rapidez con que gana participación, a parir de su tiempo de introducción en un mercado externo.
  7. Disponibilidad y uso de infraestructura y logística.

Puede haber oportunidades de creación de comercio en mercados más distantes, pero es poco probable que este intercambio comercial de lugar a una cadena de valor con la eficiencia relativa lograda en la región de América del Norte.

Todos estos elementos juegan a favor de la concentración y eficiencia del intercambio comercial de las economías integrantes del TLCAN. Se reitera la necesidad de fortalecer el desempeño comercial de México logrado en el marco del TLCAN (aunque no necesariamente el progreso económico) y la diversificación comercial, si bien factible en algunos mercados y nichos, debe ser entendida y promovida como una estrategia complementaria, de mediano plazo.

CENTRO DE ESTUDIOS ECONÓMICOS DEL SECTOR PRIVADO “CEESP”