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El presidente de la CMIC, José Antonio Hernández González reveló que el sector constructor se desplomó en un 26.8 por ciento durante el primer cuatrimestre del 2017, ante el incremento de los niveles de inseguridad que se viven en Puebla, además, existe un decrecimiento en obra pública del 6.8 por ciento en comparación con las cifras obtenidas en 2016.

Fuente: Diario Cambio

El aumento en delitos del fuero común en Puebla mermó las ganancias de toda la industria de la construcción en el estado, aseguró el presidente de la (CMIC), José Antonio Hernández González, además declaró que el sector constructor se desplomó en un 26.8 por ciento, presentando un decrecimiento en obra pública del 6.8 por ciento a comparación de las cifras obtenidas en el 2016.

Asimismo, el líder de la Cámara Nacional de la Industria de la Construcción en Puebla dijo que miembros del gremio fueron víctimas de asaltos que dejaron quebrantos millonarios, aunque no dio más detalles.

“El tema de la inseguridad sí nos está pegando. La parte de construcción traemos números negativos, Puebla está dentro del 60 por ciento de los estados que recibieron menos inversión federal conforme el año pasado”, aseguró.

Destacó que la proyección de este año es sólo del cuatro por ciento, aunque espera se quedarán en cifras negativas que oscilan entre -5 y -1 por ciento.

Les han robado hasta chequeras

Hernández González reveló que el sector empresarial de su gremio también ha sido víctima de la inseguridad que se presenta en el estado, ya que además de sufrir el robo de camionetas y camiones de carga, los delincuentes han robado chequeras y desfalcado por cantidades millonarias a grandes empresas del gremio constructor.

“Hemos detectado varias empresas constructoras donde es el mismo modus operandi del robo de chequeras. Yo le pido a los constructores que guarden o tengan bien resguardadas sus chequeras porque nunca detectan que hubo un robo, hasta el siguiente día en que empiezan a ver sus cuentas vacías”, refirió en el tema.

Destacó que los ladrones entran sigilosamente a las oficinas de los empresarios desconectando cámaras y el sistema de alarmas, con un cúter hacen un fino corte para extraer los cheques. Posteriormente los firman con signas que muchas veces no se parecen en nada a las de los titulares de las cuentas, y acuden a los bancos a realizar la transacción correspondiente.

Aunque no abundó en detalles, señaló que son al menos 20 las empresas que han sufrido estos atracos.