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Panorama General

El número de trabajadores afiliados al IMSS representa el 38% de la población ocupada total, las cifras indican que el número de registros al IMSS ha mantenido un ritmo de crecimiento superior al de la economía el periodo 2000-2012 la tasa promedio de crecimiento fue de 2.4% y la del PIB fue de 2.1%, 2013 al tercer trimestre del 2018 las tasas de crecimiento promedio fueron de 3.9% y 2.4%, respectivamente.

El comportamiento refleja la instrumentación del Programa de Formalización del Empleo que inició en el 2013, integra a trabajadores que ya estaban ocupados y que simplemente se incluyeron en los registros de seguridad social.

La encuesta nacional de ocupación y empleo (ENOE) del INEGI, que indican que durante el presente sexenio la población ocupada total del país aumentó en 5.2 millones de personas, 100 mil menos del aumento que tuvo en el sexenio previo.

En el sexenio actual, 2.6 millones de personas pudieron conseguir un empleo con acceso a servicios de salud, muy por arriba del 1.2 millones que lo pudo hacer en el sexenio pasado.

No hay duda del beneficio que ha generado la creación de empleos, pero las condiciones laborales siguen reflejando una importante precarización del mercado laboral.

El universo de ocupados con ingresos de hasta dos salarios mínimos creció en 6 millones de personas, mientras que los ocupados con ingresos superiores a dos salarios mínimos se redujo en casi 3 millones de personas, lo que muestra la precariedad de las nuevas contrataciones.

Evidentemente ha habido una mejora constante en el aumento de la población ocupada, pero también es claro que esta no se ha beneficiado de empleos de calidad. La mayor parte de la creación de nuevos puestos de trabajo se sigue concentrando en los niveles salariales más bajos y un elevado porcentaje aún labora sin acceso a servicios de salud.

La responsabilidad del nuevo gobierno en materia de empleo es obvia. La necesidad de un mayor ritmo de crecimiento para lograrlo estará en función de las políticas públicas que instrumente con el objetivo de establecer un ambiente de negocios idóneo para la inversión, en un entorno de seguridad y estado de derecho. La incertidumbre que hasta ahora perciben los mercados en este tema ha contribuido en el nerviosismo que ha derivado en aumentos en las tasas de interés, depreciación del tipo de cambio y presiones inflacionarias, que son variables que afectan el poder adquisitivo de las familias.

México

Durante los primeros quince días de noviembre los precios al consumidor se incrementaron en 0.61%, este comportamiento reflejó principalmente el alza de 1.89% en el subíndice de precios no subyacente, impulsado en buena parte por el incremento de 23.39% en el costo de la energía eléctrica la inflación anual se ubicó en 4.56%.

durante septiembre la economía del país creció a una tasa mensual de 0.4%. Este resultado respondió al incremento de 1.0% en las actividades secundarias, al avance de 0.1% en las terciarias y al incremento de 0.3% en las actividades primarias.

Asimismo, el INEGI informó que en el tercer trimestre del año el Producto Interno Bruto (PIB) creció a un ritmo trimestral de 0.8%, el mayor impulso provino del aumento de 0.8%, en las actividades terciarias, las actividades primarias crecieron 0.4%, el crecimiento anual del PIB en el tercer trimestre fue de 2.6%.

CENTRO DE ESTUDIOS ECONÓMICOS DEL SECTOR PRIVADO “CEESP”