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Panorama General

El viernes pasado concluyó un sexenio presidencial más en México con un balance que podría considerarse de inercial. No obstante, se debe considerar que a lo largo de este lapso se presentaron eventos en el exterior como la relajación de la política monetaria de los Estados Unidos, la caída de los precios del petróleo, la salida del Reino Unido del Brexit, así como el hecho de que Donald Trump ganó las elecciones presidenciales de los Estados Unidos y posteriormente las acciones y propuestas del nuevo gobierno, que contribuyeron al deterioro de algunas variables económicas.

Posiblemente el mayor éxito del sexenio, fue la aprobación de 11 reformas estructurales en 2014 se preveía estuviese creciendo a una tasa de 5% hacia finales del sexenio.

Es claro que las medidas que se llevaron a cabo para fortalecer la estabilidad macroeconómica no fueron suficientes para que el ritmo de crecimiento de la economía se elevara en beneficio de la población.

Diversas decisiones que se tomaron propiciaron un severo malestar de la población caída en la aprobación del Ejecutivo.

El gasolinazo, la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, el caso de la casa blanca y un ambiente de impunidad que fortaleció un entorno de inseguridad y corrupción, contribuyeron a generar antipatía en contra del gobierno. Los resultados son evidentes. En materia de seguridad, el sexenio fue históricamente el más violento en el país.

En el ámbito internacional la situación de inseguridad corrupción e impunidad que se vive en el país también ha sido identificado como negativo. El Índice de Paz Global ubica a México en el lugar 140 de un universo de 163 países.

El World Economic Forum ubica a nuestro país en el lugar 134 de un universo de 137 países en materia de crimen organizado. Según Transparencia Internacional, México ocupa la posición 135 de un total de 180 países en el tema de corrupción.

En materia económica los resultados tampoco fueron del todo favorables. El empleo formal mejoró significativamente, al grado de que se denominó a este el sexenio del empleo, la precarización del mercado laboral se siguió agudizando, ya que lo nuevos puestos de trabajo que se generaron se concentraron en los niveles salariales más bajos.

El tema más relevante es la evolución de las finanzas públicas. Aun cuando se logró un aumento considerable en el número de causantes, los ingresos no fueron suficientes para compensar el gasto, lo que se reflejó en un constante aumento de la deuda pública. Sector público registró déficit primario durante prácticamente todo el sexenio que termina, el país se tuvo que endeudar hasta para pagar los intereses.

La deuda pública del Sector Público aumentó en poco más de ocho puntos del PIB. La constante depreciación del tipo de cambio con deterioro de 60% en el valor de la moneda.

No hay duda de que el sexenio que terminó deja retos importantes que se deberán atender de manera inmediata, es fundamental atender puntualmente los problemas de inseguridad, impunidad y corrupción.

México

Septiembre las ventas al menudeo mostraron un repunte mensual de 1.0%, sobresale el incremento mensual de 5.3% en la venta de productos textiles, bisutería, accesorios de vestir y calzado, seguida del alza de 2.3% en las ventas de artículos de ferretería, tlapalería y vidrios. Con este comportamiento, el indicador general de ventas al menudeo tuvo un crecimiento anual de 5.3%, el más alto en los últimos 19 meses.

Por el contrario, el sector servicios registró una disminución mensual 0.7% en septiembre, después de cinco meses consecutivos al alzas.

Por su parte, los indicadores del mercado laboral mantuvieron un comportamiento favorable, ya que por una parte, la tasa de desempleo continuó a la baja para ubicarse en 3.2% durante octubre.

Estados Unidos

Durante el segundo trimestre del año el Producto Interno Bruto registró un crecimiento anualizado de 3.5%.

CENTRO DE ESTUDIOS ECONÓMICOS DEL SECTOR PRIVADO “CEESP”