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Panorama General

 

Los resultados recientes mantienen un comportamiento positivo, que va ir mejorando paulatinamente.

En Julio los indicadores de confianza empresarial reportaron variaciones absolutas positivas, mejora en la confianza a la decisión de las empresas de invertir, el repunte mensual de 2.9% en la inversión fija bruta durante mayo, su primera variación positiva en los últimos cinco meses.

Se percibe cierto grado de preocupación por el desempeño de la economía con la expectativa de lo que sucederá durante la negociación del TLCAN.

Parece ser que la inflación retomará su comportamiento a la baja, se espera que el cierre del 2017 se ubique ligeramente por arriba de 6.0%.

En las últimas semanas tanto la calificadora Standard & Poor’s como Fitch Ratings, revisaran positivamente la calificación de la deuda soberana de México de negativa a estable.

Las finanzas públicas continúan mejorando, en materia de gasto, que en el primer semestre resultó 2.7% inferior al mismo periodo del año pasado.

Los ingresos, registraron un incremento anual de 7.6% durante la primera mitad del año, esta favorable diferencia permitió mantener un balance público superavitario equivalente a 2.0% del PIB, porcentaje muy por arriba del 0.4% estimado para todo el año.

La confianza en el desempeño de la actividad económica del país, supera la incertidumbre de los posibles efectos de la renegociación del TLCAN.

Es importante señalar que, en este proceso de consolidación de las finanzas públicas, cualquier propuesta que implique una disminución en los ingresos, especialmente de las fuentes recurrentes, como son los recursos tributarios, en particular el Impuesto Sobre la Renta (ISR), podría revertir la favorable tendencia a la baja que ha comenzado a mostrar la deuda total del sector público. Hay que recordar que una menor deuda contribuye directamente a proteger el poder adquisitivo.

En este momento sería un error e incluso una irresponsabilidad considerar una disminución de los ingresos del sector público. Se debe tener en cuenta que en buena medida estos han aumentado en los años recientes gracias al remanente de operación del Banco de México. La posibilidad de beneficios tributarios podría pensarse una vez que la disminución de la deuda y que las fuentes de ingresos recurrentes se hayan consolidado.

 

Fuente: Centro de Estudios Económicos del Sector Privado A.C.