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Panorama General

Las finanzas públicas iniciaron el año con resultados que podría considerarse positivos: las cifras de enero resaltan un incremento mayor en el ingreso que en el gasto. Sin embargo, es temprano para afirmar que la situación financiera del sector público se ha corregido

 

De acuerdo con las cifras ejercidas del 2017 y lo aprobado para el 2018, se aprecia que el saldo histórico de los requerimientos financieros del sector público crecerá 7.4% en términos nominales, en tanto que el pronóstico del PIB, también en términos nominales, anticipa un crecimiento de 4.9%. Esto sugiere que este año podríamos seguir viendo un debilitamiento de los fundamentos que sostienen la estabilidad macroeconómica.

 

El pronóstico de los especialistas de un tipo de cambio de 18.60 pesos por dólar para el 2018. Esto podría afectar negativamente el ritmo de crecimiento del PIB como consecuencia del impacto en el déficit de la cuenta corriente, un tipo de cambio más elevado incrementaría el monto de pago de intereses en pesos al exterior, como el saldo de la deuda en moneda extranjera.

 

Por otro lado, el probable aumento de las tasas de interés de la Reserva Federal llevaría a los inversionistas extranjeros a buscar rendimientos más altos para nuestra deuda doméstica.

 

Se podría decir que una mayor responsabilidad recae en la política fiscal. El aumento de la deuda pública impacta al gasto público, a la balanza de pagos, al tipo de cambio y a los precios. La tasa de interés es un valioso instrumento que puede contener temporalmente este efecto, aunque no es posible que resuelva los efectos de la falta de una disciplina fiscal.

 

El hecho de que la política fiscal tenga una incidencia importante en la estabilidad macroeconómica, aumenta la necesidad de que en sus propuestas, los candidatos a la presidencia consideren la posibilidad de creación de un Consejo Fiscal Independiente, que asegure que los montos de gasto y deuda no pongan en peligro la estabilidad macroeconómica y el poder adquisitivo del ingreso de los hogares.

 

México

 

La inflación anual se ubicó en 5.34%, que es la más alta para un mes de febrero desde 2009. Por su parte, la inflación anual subyacente fue de 4.27% y la no subyacente de 8.49%.

La inversión en construcción tuvo un repunte mensual de 4.0%, de tal forma que su variación anual registró una ganancia de 2.6%, que fue su primera variación positiva en los últimos trece meses.

 

La pérdida de poder adquisitivo, la precarización del mercado laboral y las pobres expectativas de crecimiento, siguieron haciendo mella en el indicador de confianza de los consumidores, que en febrero tuvo una disminución de 0.1 puntos respecto al mes previo, sumando tres meses seguidos a la baja

 

Estados Unidos

 

En febrero las nóminas no agrícolas aumentaron en 313 mil nuevos puestos de trabajo,

De acuerdo con el Departamento de Comercio, en enero el déficit comercial se elevó 56.6 mmd, superando tanto el dato del mes previo cuando se registró un saldo negativo de 53.9 mmd, como el pronóstico del mercado que anticipaba un déficit de 55 mmd. El aumento del déficit comercial, que fue el más grande desde octubre de 2008, fue resultado de que las exportaciones resultaran 2.7 mmd menores a las exportaciones del mes previo y de que las importaciones se mantuvieran prácticamente sin cambio.

FUENTE: CENTRO DE ESTUDIOS ECONÓMICOS DEL SECTOR PRIVADO