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Después del atípico incremento de la inversión en enero, que en parte pudo responder a factores como la compra de pipas para el transporte de gasolinas, así como por el inicio de algunos trabajos del aeropuerto de Santa Lucía, en febrero el indicador de inversión fija bruta regresó a terreno negativo al reportar una disminución mensual de 2.5%, de tal manera que, comparado con el mismo mes del año pasado, significó una caída de 2.0%.

La consultora AT Kearney señaló que en su edición 2019 del Índice de Confianza del Inversión Extranjera Directa (IED), México cayó ocho posiciones para ubicarse en el lugar 25 del ranking que considera este indicador.

Por otra parte, la consultora señala que el optimismo económico es el más débil para México entre los 25 primeros países del índice; esta percepción se puede agravar ahora que el gobierno decidió declarar desierta la licitación para la construcción de la refinería de Dos Bocas, más allá de las dudas sobre la rentabilidad del proyecto, es preocupante que se prescinda de un supervisor general experto en la materia.

Se suma la tendencia descendente que muestra la inversión en la economía desde mediados del 2015.

En la medida en que la inversión, pública y privada, no contribuya a elevar el ritmo de crecimiento de la economía, podría ponerse en riesgo la estabilidad macroeconómica, toda vez que, en un entorno de bajo crecimiento, las fuentes de recursos del sector público se verían más limitadas, complicando las metas fiscales.

El informe de las finanzas públicas para el primer trimestre del año reporta una caída anual de 1.2% real en los ingresos totales del sector público, obedece principalmente a la disminución de 24.7% en los ingresos petroleros. Los ingresos tributarios crecieron 5.1%. Sin embargo, se debió al repunte de 33.5% en los ingresos por concepto del IEPS, los rubros de recaudación que mayor relación tienen con el ritmo de crecimiento de la economía mostraron signos de debilidad. La recaudación del ISR creció solo 1.9%, mientras que la del IVA se contrajo 0.3%.

El gasto público, por su parte, disminuyó 6.1%, en línea con los objetivos de ahorro del gobierno; preocupa que mientras el gasto en inversión física continuó ajustándose a la baja, el costo financiero del sector público siguió aumentando. Los montos de estos conceptos prácticamente se igualaron. La inversión física sumó 140,954 millones de pesos, cifra 13.3% menor en términos reales a la del año pasado. El costo financiero creció 6.1% para totalizar 138,831 millones de pesos.

México

Cifras del INEGI indican que durante abril los precios al consumidor registraron un incremento mensual de 0.05%, de tal manera que la inflación anual se elevó a 4.41%, que fue la más alta en lo que va del año.

La actividad industrial del país cerró el primer trimestre del año con un comportamiento negativo, toda vez que en marzo registró una caída mensual de 1.3%.

En cuanto a su comparación anual, la actividad industrial del país se contrajo 2.6%, con lo que acumuló seis meses consecutivos a la baja. En términos anuales, la mayor caída de la actividad productiva la tuvo la minería, al resultar 6.7% menor que la de marzo del 2018. Le siguió la construcción, que se redujo en 5.8% y la generación eléctrica, agua y gas que bajó 0.5%. En el caso de la manufactura, a pesar de ser el único sector que reportó un avance mensual, respecto al año pasado tuvo una caída de 0.3%, que fue la primera cifra negativa en los últimos once meses.

CENTRO DE ESTUDIOS ECONÓMICOS DEL SECTOR PRIVADO “CEESP”