T-MEC, inversión y cadenas de suministro: claves para la competitividad industrial de México

El entorno económico de Norteamérica atraviesa una etapa de transformación marcada por la evolución de la política comercial de Estados Unidos, la revisión del T-MEC y la reconfiguración de las cadenas globales de suministro. Para la comunidad industrial mexicana, comprender estos cambios es fundamental, ya que la relación comercial entre México, Estados Unidos y Canadá continuará siendo un factor determinante para la inversión, la manufactura y la competitividad regional.

Este escenario representa retos y oportunidades para las empresas vinculadas con la manufactura, la proveeduría industrial y la inversión, particularmente ante la necesidad de fortalecer sus capacidades productivas, adaptarse a nuevos requerimientos comerciales y aprovechar las oportunidades derivadas de la integración regional.

  1. Estados Unidos: señales económicas y perspectivas para la región
    • Confianza del consumidor y gasto

Históricamente, la confianza del consumidor ha mostrado una estrecha relación con el nivel de consumo. No obstante, desde el inicio de la pandemia esta correlación se ha debilitado. Mientras que la confianza del consumidor ha mostrado un comportamiento negativo, el consumo ha mantenido una tendencia de crecimiento, especialmente en algunos sectores. Esto indica que, para comprender el comportamiento de la economía, es necesario considerar otros factores además de la percepción de los consumidores.

Esta diferencia se observa en indicadores como:

  • Consumo en restaurantes: El gasto de los consumidores continúa mostrando fortaleza. En junio, las ventas en restaurantes y bares crecieron 0.1% respecto al mes anterior y 3.8% a tasa anual, reflejando un consumo sólido en este segmento.
  • Sector servicios: El indicador ISM Servicios se mantuvo por encima de los 50 puntos durante los primeros meses de 2026. Un nivel superior a 50 indica que el sector continúa en expansión, aunque a un ritmo moderado.
  • Producto Interno Bruto: Las estimaciones para el segundo trimestre de 2026 prevén un crecimiento del PIB cercano al 1.5%, mientras que para el cierre del año el consenso del mercado estima una expansión de alrededor del 2%.
  • Mercado laboral: La creación mensual de empleo en Estados Unidos ha mostrado una tendencia de moderación durante los últimos meses, reflejando un menor ritmo de contratación respecto a periodos anteriores. No obstante, la tasa de desempleo se ha mantenido alrededor del 4%, lo que indica que el mercado laboral continúa mostrando estabilidad.
  • Inflación: La inflación en Estados Unidos ha mostrado una disminución importante respecto a los niveles máximos registrados en años anteriores. No obstante, tanto el Índice de Precios al Consumidor (“CPI”) como el Índice de Gasto en Consumo Personal (“PCE”) permanecen ligeramente por encima del objetivo del 2% establecido por la Reserva Federal (“FED”).
  • Inversión: El desempeño de la economía estadounidense continúa reflejando un entorno favorable para la inversión y el seguimiento de los mercados en 2026.
  • Manufactura e Inversión Extranjera Directa (“IED”): La actividad manufacturera en Estados Unidos mostró un periodo de contracción entre 2022 y gran parte de 2025. Sin embargo, durante 2026 el Índice de Gestores de Compras del sector manufacturero (“PMI”), registró una recuperación y se ubicó por encima del umbral de expansión durante varios meses consecutivos. De acuerdo con el análisis presentado, este comportamiento podría estar asociado a una recuperación de la inversión como uno de los motores del crecimiento económico.
  • Sentimiento de los inversionistas: El indicador elaborado por Bank of America mostró una recuperación durante 2026. Julio alcanzó su nivel más alto desde febrero del mismo año. Aunque permanece por debajo de los máximos observados en episodios como la reforma fiscal de Estados Unidos de 2017 (Tax Cuts) o la expansión monetaria posterior a la crisis financiera, refleja una mejora en la expectativa de los inversionistas.
  • Cash Levels: El nivel promedio de efectivo administrado por los fondos disminuyó de 4.1% a 3.6%. Esta reducción indica que los administradores mantienen una menor proporción de recursos en efectivo y una mayor participación en otros activos financieros.
  • Rendimientos de los bonos del Tesoro: Durante 2026, los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos permanecieron elevados.
    • El rendimiento del bono a 30 años se ubicó alrededor de 90%,
    • Mientras que el de 2 años se situó cerca de 02%.
  1. T-MEC y política comercial: implicaciones para las cadenas productivas

La política comercial de Estados Unidos continúa siendo uno de los principales factores que influye en el comercio de Norteamérica. Durante 2026, los aranceles y la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) han cobrado mayor relevancia debido a sus posibles implicaciones para la integración económica de la región.

  • Aranceles

Durante 2025 las tasas arancelarias efectivas aumentaron de manera importante, alcanzando niveles superiores al 10% en promedio. Aunque en 2026 se registró una moderación, los aranceles permanecen por encima de los niveles observados antes de estos ajustes.

El incremento no fue uniforme entre sectores. El acero y aluminio registraron las tasas más elevadas, superando el 30%, mientras que la industria automotriz alcanzó niveles cercanos al 15%. En contraste, sectores como semiconductores y productos farmacéuticos mantuvieron una menor carga arancelaria.

Asimismo, los mayores incrementos se concentraron en las importaciones provenientes de China, mientras que México y Canadá conservaron tasas considerablemente menores debido a los beneficios derivados del T-MEC.

  • Mayor utilización del T-MEC

El incremento de los aranceles ha incentivado a un mayor número de empresas a utilizar las preferencias comerciales del T-MEC para acceder al mercado estadounidense.

Entre mayo y junio de 2026, la proporción de importaciones que solicitaron los beneficios del tratado aumentó significativamente:

  • México: de 42% a 77%.
  • Canadá: de 56% a 81%.

Este comportamiento refleja que un mayor número de empresas está cumpliendo con las reglas de origen y los requisitos establecidos por el tratado para reducir el impacto de los aranceles.

No obstante, acceder a estos beneficios implica mayores procesos administrativos, como la certificación del origen de los productos, la documentación de proveedores y el cumplimiento de los requisitos establecidos por el tratado.

  • Comercio en sectores estratégicos

Las importaciones estadounidenses muestran una reconfiguración gradual de sus cadenas de suministro en sectores estratégicos durante el periodo 2017-2025.

En la industria automotriz, México se ha consolidado como uno de los principales proveedores de Estados Unidos, con una participación cercana al 30% de las importaciones del sector durante el periodo analizado. En autopartes, la participación de México se mantiene alrededor del 40%, lo que refleja el alto grado de integración productiva entre ambos países en el marco del T-MEC.

En contraste, en el sector de inteligencia artificial y equipo de cómputo (AI Computing), la participación de China disminuyó de aproximadamente 35% a menos del 15% entre 2017 y 2025. Paralelamente, otros proveedores asiáticos, como Vietnam y Taiwán, incrementaron su participación en el mercado estadounidense, reflejando un proceso de diversificación de las cadenas de suministro.

  • Revisión del T-MEC

El proceso de revisión del T-MEC inició formalmente en julio de 2026 y representa uno de los principales temas de la agenda comercial regional.

Entre las prioridades de México destacan la eliminación de medidas unilaterales, la resolución de los aranceles al acero, la preservación de la competitividad del sector automotriz y el fortalecimiento de la certidumbre para la inversión. Por su parte, Estados Unidos ha puesto énfasis en la pérdida de empleos en algunas manufacturas, en las reglas de origen, el déficit comercial, la seguridad económica y la resiliencia de las cadenas de suministro.

De acuerdo con la Secretaría de Economía, los asuntos pendientes entre ambos gobiernos se redujeron de 54 a 14, lo que refleja avances en el diálogo bilateral.

Diversos organismos empresariales y centros de análisis de Estados Unidos y Canadá coinciden en que la continuidad y el fortalecimiento del T-MEC contribuyen a mantener la integración económica de Norteamérica y a brindar mayor certidumbre para la inversión de largo plazo.

  1. México ante un nuevo escenario de integración industrial
  • Finanzas en México

Durante los primeros cinco meses de 2026, las finanzas públicas de México reflejaron un entorno de moderación en los ingresos y un crecimiento del gasto público. Los ingresos presupuestarios ascendieron a 3.55 billones de pesos, lo que representó una disminución real de 1.8% respecto al mismo periodo de 2025. Este comportamiento estuvo asociado principalmente a una reducción en los ingresos no petroleros (-1.6%) y petroleros (-3.2%).

Por su parte, el gasto neto pagado alcanzó 3.97 billones de pesos, equivalente a un crecimiento real de 2.3% anual. El incremento se explicó principalmente por el mayor gasto programable (+4.3%), impulsado por el aumento en subsidios, transferencias y aportaciones (+19.0%).

En contraste, la inversión física del sector público registró una disminución real de 17.3%, al ubicarse en 299.2 mil millones de pesos entre enero y mayo de 2026. Esta reducción respondió principalmente a una menor inversión física directa del Gobierno Federal (-41.0%), lo que sugiere un menor ritmo de ejecución de proyectos de infraestructura durante el periodo.

  1. Conclusión

Para los sectores representados por la AMDM —metalmecánica, construcción y manejo de materiales—, este escenario refuerza la importancia de impulsar la innovación, la incorporación de nuevas tecnologías y la preparación de las empresas ante los cambios en los requerimientos del comercio internacional.

La evolución del T-MEC y las tendencias de relocalización industrial continuarán generando oportunidades para México como plataforma manufacturera, siempre que las empresas fortalezcan sus capacidades productivas, talento especializado y competitividad.

Fuente: Inteligencia de Mercado AMDM y ECONOMEX.

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